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Según la Ley General de Salud de México y su marco normativo (COFEPRIS), los suplementos alimenticios son productos formulados a base de hierbas, extractos vegetales, alimentos tradicionales, concentrados o deshidratados de frutas, con o sin adición de vitaminas o minerales, que se presentan en forma farmacéutica, y cuya finalidad es incrementar, complementar o suplir la ingesta dietética total.
¿Por qué y para qué se recomiendan?
Los suplementos suelen usarse para compensar deficiencias nutricionales, cubrir necesidades específicas o apoyar funciones fisiológicas, como:
- Ácidos grasos omega-3 (EPA y DHA): se considera que pueden reducir el riesgo de eventos cardiovasculares mayores, infarto de miocardio y mortalidad cardiovascular. Sin embargo, se debe considerar el potencial aumento del riesgo de fibrilación auricular o sangrado, especialmente con formulaciones de EPA estér (prescripción). Otros estudios indican que, aunque los omega-3 pueden mejorar ciertos biomarcadores lipídicos e inflamatorios (como reducción de triglicéridos o marcadores inflamatorios) en pacientes con diabetes o enfermedades cardiovasculares, los resultados son variables y deben analizarse con cautela.
- Suplementos de vitaminas y minerales (como multivitamínicos): Una revisión de evidencia actualizada (JAMA, 2022) concluye que, en adultos sanos sin deficiencia, estos suplementos ofrecen muy pocos beneficios en la prevención de cáncer o enfermedades cardiovasculares. Se detectó un leve descenso en la incidencia de cáncer con multivitamínicos (OR = 0.93), pero también un aumento en el riesgo de cáncer de pulmón con betacaroteno y mayor mortalidad cardiovascular (OR ≈ 1.10).
- Estudios previos (como ATBC, CARET, SELECT) mostraron que el uso de beta-caroteno y vitamina E podía aumentar, en ciertos grupos, el riesgo de cáncer de pulmón o cáncer de próstata, especialmente en fumadores.
Riesgos potenciales y por qué algunos suplementos son no recomendados o prohibidos
- Toxicidad y daños asociados: Algunos suplementos antioxidantes (beta-caroteno, vitamina A, vitamina E) han sido vinculados a un aumento de la mortalidad global en revisiones sistemáticas (Cochrane; PLOS One).
- Interferencia con tratamientos médicos: Un informe señala que los suplementos pueden generar reacciones adversas, interacciones con medicamentos, retraso en tratamientos efectivos, falsar expectativa o costos innecesarios.
- Sobreuso y dosis excesivas: Por ejemplo, altas dosis de calcio (≥ 1000 mg/día) han sido asociadas con mayor mortalidad en hombres; y dosis altas de suplementos en general pueden tener efectos adversos, dependiendo del tipo de nutriente y su origen (suplemento versus alimento).
¿En qué casos no se recomiendan?
- Personas sin deficiencias individuales comprobadas o sin indicación médica generalmente no se benefician de suplementos rutinarios, y pueden incluso exponerse a riesgos innecesarios.
- La evidencia sobre omega-3 en consumo a largo plazo muestra en revisiones sistemáticas como Cochrane que no reducen significativamente la mortalidad, eventos cardiovasculares o accidentes cerebrovasculares, aunque sí disminuyen triglicéridos (pero también reducen HDL) y el efecto clínico es pequeño.
Regulación y elementos prohibidos en México
- La publicidad de suplementos debe adherirse a normas estrictas: no puede sugerir propiedades curativas, modificadoras del estado físico o mental, ni afirmar que sustituyen una alimentación adecuada.
- En cuanto a ingredientes, COFEPRIS prohíbe incluir sustancias como procaína, efedrina, yohimbina, germanio, hormonas animales o humanas, o sustancias con acción farmacológica, por los riesgos que representan.
- Además, COFEPRIS actúa contra los llamados “productos milagro” que violan normativas, incluyendo publicidad engañosa o ingredientes no autorizados.
- El marco jurídico mexicano actualmente contempla vacíos en la diferencia entre suplementos legítimos y productos milagro, lo que plantea retos regulatorios, especialmente dada la expansión del mercado (crecimiento del 7.3% en 2023 y 15 millones de consumidores en México).
En resumen, los suplementos alimenticios pueden ser útiles para suplir carencias específicas o apoyar funciones concretas (como salud cardiovascular, función cerebral, salud ósea), especialmente cuando se basan en evidencia sólida como los omega-3 o micronutrientes en caso de deficiencia. No obstante, su uso indiscriminado puede acarrear riesgos evitables, desde interacciones medicamentosas hasta toxicidad o expectativas infundadas, especialmente sin supervisión médica. En México, la regulación aunque sólida en ciertos aspectos— aún debe fortalecer la vigilancia sobre productos “milagro” y mejorar la protección al consumidor, garantizando solo productos seguros y con respaldo científico puedan llegar al mercado.
Referencias:
- O’Connor, E. A., et al. (2022). Vitamin and Mineral Supplements for the Primary Prevention of Cardiovascular Disease and Cancer: Updated Evidence Report and Systematic Review for the US Preventive Services Task Force. JAMA, 327(23), 2334–2347.
PubMed - Yan, J., et al. (2022). Efficacy and Safety of Omega-3 Fatty Acids in the … [Meta-análisis]. PubMed.
PubMed - Natto, Z. S., et al. (2019). Omega-3 Fatty Acids Effects on Inflammatory Biomarkers and Lipid Profiles among Diabetic and Cardiovascular Disease Patients: A Systematic Review and Meta-Analysis. Scientific Reports.
Nature - Rittenhouse, M., et al. (2025). Examining the Influence of Omega-3 Fatty Acids on … [Revisión sistemática].
MDPI - COFEPRIS. Ingredientes prohibidos o restringidos en suplementos. Gobierno de México.
Gobierno de México - COFEPRIS. Cofepris mantiene acciones contra productos engaño … Gobierno de México.
Gobierno de México - Reglamento de la Ley General de Salud en materia de publicidad de alimentos y suplementos. Artículos 20–24.
Cámara de DiputadosSalud México - Cochrane. (2018). New Cochrane health evidence challenges belief that omega-3 supplements reduce risk heart disease.
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